Dejen de usar sus passwords por la cara

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en mayo de 2022

Prepárate, tu cara es tu nueva contraseña

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo: Dejen de usar sus passwords por la cara en YouTube, o leer la transcripción a continuación:

 

¿Le cuesta recordar la contraseña de acceso a su PC, su banco o la web de su red social? En la década de 1960, Fernando Corbató, profesor del prestigioso MIT, estaba desarrollando un nuevo tipo de sistema informático que iba a tener un uso compartido. Quería encontrar la forma de que las personas pudieran proteger sus archivos privados. Su solución fue una contraseña.

De entonces a ahora ha llovido mucho. Sistemáticamente hemos aprendido a ignorar el valor de las contraseñas o bien hemos aprendido a convivir con la complejidad de tener contraseñas para todo… en ambos casos, creando una que normalmente no modificamos. Vamos, que es la misma para todo (el banco, la intranet del trabajo o la app de citas). Eso hace que sea muy inseguro operar con estas contraseñas. Ya saben, la olvidamos, la roban, la fuerzan…

¿Cuál es el futuro de las contraseñas? No tenerlas. Sí, lo han oído bien. De la misma manera que nos cuesta recordar claves muy diferentes para cada una de las actividades cotidianas que desarrollamos nos es muy fácil recordar nuestra cara. Pues en el futuro inmediato nuestra cara va a jugar un papel cada vez más relevante. Cuando queramos ingresar en un sitio o app dispondremos de otra app, en este caso, de autenticación, en la que deberemos ingresar un código o sencillamente acercar el teléfono a nuestra cara.

Hablando de caras, llevamos dos años tapando parte de la cara con una mascarilla, y nos movemos en occidente especialmente hacia un mundo sin mascarilla. Uno de los colectivos donde creo que vamos a necesitar más pedagogía son los jóvenes en general, especialmente niños y adolescentes. Si en los colegios y centros educativos retiran la mascarilla existe un peligro real de que los compañeros de clase se burlen de los niños y las niñas que las usan. El motivo… la crueldad infantil que todos conocemos.

Se puede asociar a debilidad al que las lleva o sobreprotección. Quizás en el otro extremo puede llegarse a dar casos de presión sobre los que no las usan.

Probablemente debemos abogar por un compromiso voluntario de maestros y estudiantes de continuar usando las mascarillas en clase los que lo deseen tras un debate en el que de forma conjunta pueden ver qué deciden y por qué.

Habrá que afrontar la cuestión y entre todos discutir la situación para entender que no es ni bueno ni malo llevarla. Es una decisión personal.

Más ideas en el próximo No Lo Veas.