El email no estaba muerto, estaba en tu inbox

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Octubre de 2018, artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia

El email no estaba muerto, estaba en tu inbox

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “La segunda vida del e-mail” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

Si has nacido después del año 2000 es probable que nunca hayas mandado una carta. No sabes lo que es poner un sello, ni babear un sobre para cerrarlo a cal y canto.

Ahora tenemos el email que siempre ha sido fuente de controversia..

¿Es una herramienta útil? ¿Es el mayor desastre que jamás ha ocurrido en términos de interrupción continua de la jornada laboral? ¿Tu inbox de Gmail se aproxima a los 14300 mensajes sin leer?

Nos guste o no, lo odies o lo ames, parece que el email no va a desaparecer. Cada día se envían 281.000 millones de emails y la cifra continuará creciendo en los próximos años.

El 99% de los consumidores chequean su inbox cada día. Algunos lo hacen hasta 20 veces.

Quizás sea el momento de plantearnos montar una Clínica de Desintoxicación de Mensajes Electrónicos. Hace tiempo había gente que ya me lo decía: mi trabajo consiste en leer mails-mandar mails, en realidad, hacer-hacer, hago poco.

Y aunque vamos de modernos con nuestros chats en Slack, nuestros stories en Instagram, nuestros grupos de whatsapp corporativo y nuestros Facebook ads, en realidad, el email es canal de marketing más usado.

El email no solo es el rey del marketing, cada vez más medios de comunicación apuestan por él con esos newslettter que nos tienen al día con las alertas más variopintas: desde las noticias más relevantes del momento hasta los resultados de la liga china de voleibol. El Washington Post, por ejemplo, propone unas 80 newsletters distintas. ¿Son unos pesados o unos genios?

Mientras te lo piensas, voy respondiendo a la pregunta del No Lo Respondas anterior:

¿DÓNDE ESTÁ EL QUINTO PINO?

A principios del siglo XVIII, Felipe V ordenó plantar 5 frondosos pinos a lo largo del Paseo de Recoletos de Madrid. El quinto y último estaba situado en lo que ahora es Nuevos Ministerios y era el punto neurálgico de los escarceos amorosos.

Y ahora, la pregunta para la próxima semana: ¿Quién inventó el carrito de la compra?

 

Os veo la semana que viene