La equivocación que los equipos directivos deben evitar: Tecnología vs personas

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en marzo de 2022

Que no te engañe la tecnología, lo importante son las personas

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo: La transformación digital es mentira en YouTube, o leer la transcripción a continuación:

 

La mayoría de los equipos directivos siguen poniendo el foco en la tecnología durante los procesos de transformación digital, sin prestar la suficiente atención a las percepciones que los empleados tienen en cuanto a la misma.

Pero, sin la percepción adecuada, no hay transformación posible. No identificar qué grupos de trabajadores están más o menos inclinados hacia la transformación digital es un error que conviene evitar.  Por ello, definir lo que cada uno opina sobre la misma, cuantificarlos y agruparlos en diferentes categorías para, a continuación, crear un plan que movilice a cada uno de estos colectivos –identificados en función de sus fobias y filias acerca de la transformación digital – es lo que separa a las empresas ganadoras de las perdedoras

Mirad: hasta hace pocos años, las empresas tenían una visión que, por medio de una estrategia, se llevaba a cabo. La tecnología, entonces, siendo importante, era accesoria respecto a esa visión. Sin embargo, desde el surgimiento del internet abierto en 1990, ha habido un desarrollo salvaje de la tecnología a una velocidad sin precedentes. Ahora sabemos que ésta no para de cambiar (es un proceso infinito) y también que te habilita para tener una u otra visión. Esto ha dado lugar al concepto conocido como transformación digital, que para mí se define como hacer negocios de una manera distinta gracias a la tecnología digital.

Como consecuencia de ello, las empresas están en una carrera por transformarse digitalmente; lo que, a su vez, impacta de forma directa en el trabajo que desarrollan los profesionales de esas compañías, tanto directivos como consejeros y empleados.

Todo ello crea un contexto complejo para los profesionales, ya que casi todos ven la transformación digital como algo inevitable y que, por ende, pronto o tarde impactará en su trabajo. Por lo tanto, lo que cada uno de ellos perciba en relación a esta transformación va a tener un efecto gigantesco respecto a cómo se van a comportar en su día a día. Y es que las percepciones condicionan nuestra manera de pensar, y ésta, nuestra forma de actuar. Así que, si no tenemos presente estas percepciones, identificando cuáles son favorables y cuáles no, será muy difícil que la transformación digital avance al ritmo que deseamos.

Cuando hablo con profesionales alrededor de la transformación digital veo que siguen este proceso:

  • Primero me hablan de los sistemas que están instalando, luego, que deben modificar los procesos y tras ello me dicen que las personas no son las adecuadas, después de lo cual añaden que no tienen la organización correcta y después de eso me dicen que la visión no es la que debería.

Ha llegado la hora de darle la vuelta a esta historia:

  • Comenzar por crear una visión adecuada, tras lo cual modificaremos la organización ayudando a las personas en la transformación digital (atención a la palabra ayudando), tras lo cual modificaremos los procesos y por último, los sistemas.

La conclusión: la transformación mal hecha va desde los sistemas a las personas, y la que está bien va de las personas a los sistemas. La mayoría lo sabe, pero no lo hace.

En un artículo destacado en la portada de esta conocida revista de management, Harvard Deusto Business Review, explico las palancas correctas para desarrollar las percepciones de los profesionales. Es el resultado de una investigación en la que analicé durante dos años más de 30.000 respuestas de centenares de profesionales en multitud de empresas. Para los que tengan interés es el artículo gratuito del mes así que lo pueden bajar y leer en detalle. Muy recomendable para los que sufran de fuertes problemas de insomnio. Resultados garantizados.

Más ideas en el próximo No Lo Veas.