No hay molinos para tanto coche eléctrico

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en abril de 2022

Nos estamos engañando con el coche eléctrico

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo: No hay molinos para tanto coche eléctrico en YouTube, o leer la transcripción a continuación:

 

Queremos salvar el planeta del CO2 que los humanos generamos. Para ello, en la famosa cumbre por el medio ambiente de Glasgow prometimos que en el año 2050 íbamos a ser guapos, listos y buenos con muuuchos coches y vehículos ligeros eléctricos. Lo único, es que hay un problemilla por ahí en medio relacionado con las matemáticas.

Comencemos con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) y con la Ley de Cambio Climático y Transición Energética (PLCCTE), que establecen que en el año 2030 deberíamos tener una flota de unos 5 millones de vehículos que no contaminen en España. La meta es que para el año 2040 todas las matriculaciones deberían ser de coches con emisiones nulas.

En paralelo queremos tener un sistema de generación eléctrica completamente centrado en renovables para el 2050. Hasta aquí bien, porque las intenciones son buenas. Pero si lo analizamos a la luz de los números las cosas no salen tan bien.

Hagamos ahora algunos cálculos para ver si es posible. Comencemos con el mundialmente reconocido experto en energía Vaclav Smil, autor de referencia por cierto para un tal Bill Gates:

En 2021 había unos 1.400 millones de vehículos motorizados en las ciudades y las carreteras de la tierra, de los cuales no más del 1 por ciento eran eléctricos. Incluso si la flota mundial dejara de crecer, descarbonizar el 50 por ciento para 2030 requeriría que fabriquemos alrededor de 600 millones de nuevos vehículos eléctricos de pasajeros en nueve años, eso es alrededor de 66 millones al año, más que la producción global total de todos los automóviles en 2019. Además, la electricidad para hacer funcionar esos autos tendría que provenir de fuentes de carbono cero. ¿Cuáles son las posibilidades de eso?

Boom. La primera y en la frente, ¿cómo vamos a construir todos esos coches y migrar a la velocidad deseada?

Vayamos ahora con la recarga y centrémonos en España. Si aceptamos que tendremos 5 millones coches eléctricos (de un parque de unos 25 millones) ¿dónde y cómo los recargamos? El volumen de garajes que tienen la opción de acomodar cargadores para conectar los coches por la noche por ahora es mínimo.

Así que habrá que cargarlos en unas electrolineras disponibles, que por cierto en cuanto a su número, dan risa.

Comenzando sencillamente porque no hay: miren la localidad que deseen y búsquenlas, no las verán. Y suponiendo que se generen muchas, el problema estará en las puntas de demanda. Es decir, si un par de millones de coches eléctricos se ponen a cargar unos 50 KW (que son los cargadores rápidos para no estar mucho tiempo con el coche estacionado cargando) durante horarios diurnos, donde hay una demanda de electricidad para otras muchas actividades, eso supondría un pico de unos 100.000 MW. Pero cuidado, el pico de demanda de potencia actual en España es de unos 32.500 MW.

El sistema está pensado para un tercio de esa demanda. La cantidad de energía eléctrica necesaria con la tecnología disponible hace imposible el modelo si además tenemos en cuenta que se eliminarán las centrales térmicas y nucleares. No hay molinos para tantos coches.

En mi libro Fact Energy hablo de una serie de ideas sencillas pero poderosas alrededor de la energía y una de ellas es que los sistemas energéticos no se improvisan. Si queremos alcanzar las metas que nos proponemos tenemos que adelantarnos mucho a los acontecimientos. Y por ahora no vamos bien.

Amigos del No Lo Veas, la apuesta por el coche eléctrico es tan necesaria para el medio ambiente como compleja para la economía real. Si mantenemos nuestros hábitos, es imposible. Con cambios de tecnología solo no vale. Habrá que abordar cambios de hábitos más profundos. Debemos comenzar a pensar cómo nos moveremos en el futuro. Igual hemos de hacerlo de manera diferente. ¿Pero, estamos dispuestos a hacerlo? ¿Usted renunciará a su fin de semana en la costa para comerse la paellita?

Más ideas en el próximo No Lo Veas.