San Valentín: los robots también buscan amor en las apps de citas

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en febrero de 2020

San Valentín: los robots también buscan amor en las apps de citas

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “Las citas online son como las offline: no son lo que te esperas y suelen acabar mal” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

Parecía que el advenimiento de las citas online iba a acabar con ese fraude tan offline que es quedar con una chica y hacer ver que a ti también te gustan los documentales de la 2 o los gintonics con cardamomo. Que el big data te iba a conectar, por fin, con esa alma gemela con la que podrías compartir tu afición de hacer puzzles de pájaros africanos.

Pues no. La FT, la Comisión Federal de Comercio de los Estados Unidos, ha demandado al Grupo Match, dueño de portales y aplicaciones como Tinder, Meetic o match.com por extorsión, publicidad engañosa, suplantación de identidad, fraude y estafa. Se cree que entre el 25 y el 30% de las cuentas que se abren son para llevar a cabo algún tipo de estafa.

El online dating ha crecido mucho, se ha perdido ese miedo que le teníamos y ya es la forma más normal de conseguir pareja: es más, en EEUU casi la mitad de las nuevas parejas se han conocido por este canal.

Pero el número de timadores también ha crecido exponencialmente, bien sea para captar víctimas para llevar a cabo abusos o robos, o por las propias webs que crean perfiles falsos para engancharnos. Como los bots humanos, personas que responden a perfiles haciendo ver que tienen sus mismos intereses, para demostrarles que tienen posibilidades de conseguir citas y que sigan pagando la cuota mensual los clientes de esa red social.

Pero claro, como no solo de bits vive el hombre o la mujer al final la ansiada cita en el mundo físico nunca llega porque quedar con un/una robot/robota, por ahora, no mola.

Ya ves, el amor convertido en un timo, en un engaño, cuando nunca antes de que existiera internet se había engañado por amor verdad?

Y así es como se destruye el valor más preciado que existe en Internet: la confianza.

En cualquier caso, si os enamoráis, bien sea on u off-line, por favor no caigáis en la funesta moda de colocar un candado en la valla de un puente como símbolo de vuestra unión perpetua. Esta costumbre se inició con la novela de Federico Moccia ‘Tengo ganas de ti’ en la que sus protagonistas colgaban un candado del puente Milvio de Roma, pero hace que las barandillas no puedan con el peso, y los ayuntamientos gastan millones en arrancar los candados. Así que… besitos sí, candados no.

Os veo la semana que viene.