Si un robot me envía al paro, ¿debe pagar mis impuestos?

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en febrero de 2020

¿Los robots tienen que pagar impuestos si nos quitan el trabajo?

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “Los robots se quedan con nuestros trabajos. Pues que paguen nuestros impuestos” en YouTube, o leer la transcripción a continuación:

 

Estamos a punto de pasar del IRPF al IRRF (el Impuesto sobre la Renta de los Robots Físicos).

Existe una corriente de opinión, cada vez más extendida, que piensa que si un robot hace que se destruyan puestos de trabajo, lo justo es que pague los impuestos que dejan de abonar esas personas que se quedan sin empleo. Bill Gates, por ejemplo, abandera esta idea.

Parece una buena propuesta. De hecho, quizás deberíamos implementarla hasta que contemos con otra mejor pero… un tractor también acabó con el empleo de decenas de agricultores, ¿no?

Y los emails quitan el trabajo a miles de carteros y ordenanzas de empresas.

Entonces… ¿hacemos que los tractores y los emails paguen impuestos? ¿Nos imaginamos a los inspectores de Hacienda pidiéndole las facturas a un John Deere?

La línea que separa a un robot que elimina puestos de trabajo y a otro que lo facilita o enriquece, es muy delgada. Las máquinas disparan la productividad y fomentan la economía, por eso si ponemos impuestos especiales para los robots, acabaremos matando la innovación o haciendo que se trasladen a otros países más laxos fiscalmente.

Paraísos fiscales

Estaría fantástico tener una renta básica para todo el mundo y que no fuera imprescindible trabajar, costeada por los beneficios empresariales. Pero ¿cómo se puede sostener eso? Los que no tengan trabajo, ¿dejarán de pagar impuestos, porque los robots ya los pagan por ellos y por ellas?

Tendríamos que dar una vuelta a esto del modelo capitalista. ¿Alguna idea en la sala?

Mientras nos lo pensamos, veamos cómo los robots han conseguido solucionar una de las cuestiones más relevantes de nuestros días:

Os veo la semana que viene