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Sabemos todo lo que haces en la tienda

Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en febrero de 2020

Pequeño comercio + tecnología = Gran futuro

Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “De la panadería de Juan a la ciberpanadería de Juan” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

La tienda de barrio tiene mucho futuro. Siempre que comprenda que su porvenir depende de una combinación acertada de tecnología y seres humanos.

Dentro de unos años, las buenas tiendas de barrio, esas que siempre han tenido la visión de adelantarse a los acontecimientos, contarán con el big data porque existirán empresas especializadas en el tratamiento de esos datos para el pequeño comercio. No solo los Zara o los H&M, sino también las Modas Mayte, podrán convertir a sus vendedores en vendedores aumentados por la tecnología. Es decir, supervendedores.

Estos supervendedores fusionarán la tecnología on-line con la off-line y esa mezcla de la sabiduría del contacto físico con la potencia del mundo virtual, hará que continuemos visitando nuestra tienda de siempre.

La tecnología ya está en marcha. Por ejemplo, Microsoft ha lanzado dos nuevas soluciones de software que, combinando cámaras y sensores conectados al Internet de las cosas, permite rastrear a los clientes dentro de las tiendas y personalizar las recomendaciones en función de su comportamiento.

Y en las tiendas físicas de Amazon ya saben qué artículos coges y cuáles vuelves a dejar, por lo que saben perfectamente qué artículos, cuándo y cómo captan el interés de las personas. Así, en los días cuya temperatura pasa de un determinado número de grados, te colocan los helados bien a mano, subiéndoles el precio.

Es cuestión de adaptarse. Como Montgomery Ward, la compañía estadounidense que inventó la venta por catálogo. Su fundador, Aaron Montgomery Ward, compró un almacén en Chicago en 1872 y lo llenó con 163 referencias, que colocó en una hoja que enviaba por correo a las cooperativas agrícolas.

Tras pasar por una fase en la que abrió algunas tiendas físicas y una bancarrota, ahora el e-commerce es la base de su negocio. Y sí aun puedes seguir pidiendo su enorme catálogo, pero solo si resides en Estados Unidos.

 

Os veo la semana que viene

 

Ikea y Decathlon reducen su tamaño para estar cerca de ti

Marzo de 2019, artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia

Ikea y Decathlon reducen su tamaño para estar cerca de ti


Puedes ver arriba el vídeo completo, ver el artículo y el vídeo “Ikea y Decathlon conquistan tu ciudad” en la web de La Vanguardia, o leer la transcripción a continuación:

 

Un sábado te levantas, te vistes y te vas tranquilamente a por el pan. Y cuando das la vuelta a la esquina, ¡zas!, donde estaba el cine de tu barrio ahora hay una tienda urbana de un Ikea, Leroy Merlin o Decathlon. Todas ellas están abriendo en el centro de las ciudades propuestas con menos metros cuadrados que sus mega tiendas de las afueras. Parece que el tamaño importa, por una vez pequeña (o más pequeña) y sobre todo, cercana, son las variables relevantes para capturar una demanda que no está dispuesta a coger el coche y salir 20 km del centro para acceder a estas marcas.

Lo que parecía un experimento se ha convertido en una tendencia, incluyendo Estados Unidos, donde las grandes marcas del retail están cerrando espacios en grandes superficies, ante la imposibilidad de hacerlos rentables, para abrir nuevos locales en zonas urbanas.

En realidad, están copiando la estrategia de los retailers nativos digitales cuando deciden dar el salto hacia lo físico: abren locales cerca de donde viven o trabajan sus posibles consumidores, potencian el omnicanal (da igual donde me compres, te lo pongo fácil), armonizando la experiencia entre los canales físicos y digitales, minimizando el inventario y utilizando la tecnología como valor diferenciador.

Todas las empresas que optan por este camino coinciden en que se trata de crear un nuevo concepto de tienda, no hacer que las nuevas sean una versión reducida de las de siempre. Son magníficas oportunidades para demostrar el valor y la modernidad de la marca y sobre todo, de adaptarse a los canales que quiere el cliente.

Cualquier día no solo podremos comprar unos pantalones de esgrima en el Decathlon de la esquina, sino que también encontraremos un Hushme store para comprar este maravilloso invento que nos permite tener conversaciones privadas por teléfono y que no se parece en nada a un bozal.

Os veo la semana que viene.