Artículo y vídeo publicados originalmente en La Vanguardia en noviembre de 2023
Por qué tú, precisamente, no ganas dinero con las salidas a bolsa
https://www.youtube.com/watch?v=O0osEOrgEpE
En 1980, 9 de cada 10 ofertas públicas de venta de acciones de empresas tecnológicas eran rentables. En 2021, 1 de cada 5. Entre todas las empresas respaldadas por capital riesgo, en 1980, el 78% eran rentables; en 2021, el 10%. Esto empeora entre las 13 empresas respaldadas por capital riesgo que salieron a bolsa en 2022 porque ninguna fue rentable. Parece una mala racha, ¿verdad? Pues no. Lo que pasa es que el juego ha cambiado.
En el pasado, para las empresas salir a bolsa en esa época tenía como objetivo recaudar capital y proporcionar liquidez a inversores y empleados, en ese orden. Pero ahora, muchas empresas ya son enormes y han conseguido montones de dinero antes de siquiera pensar en salir a bolsa. ¿Todos hemos oído hablar de los «unicornios»?
En el mundo empresarial, un «unicornio» es una empresa privada valorada en más de $1 mil millones. Hace 10 años, solo había 39. Hoy hay 1221. Eso es una explosión de empresas que se están volviendo gigantes sin tocar la bolsa. Este crecimiento masivo antes de una OPV tiene ventajas y desventajas. Las ventajas son para otros y las desventajas para ti si eres de los que compran acciones en el momento de la salida a bolsa u OPV.
En los buenos viejos tiempos, si comprabas acciones en una OPV, podrías esperar que la empresa creciera mucho después. Era como conseguir la entrada VIP pero no en un concierto de Rosalía sino en el lanzamiento de una startup. Ahora, los grandes retornos a menudo se cosechan por inversores privados antes de que la empresa salga a bolsa. Así que, cuando finalmente lo hace, las grandes ganancias ya se han hecho.
Si invertiste 1000 dólares en Apple en 1980 hoy tendrías 1,75 millones de dólares. Google proporcionó a los inversores una rentabilidad anual del 30% durante la primera década posterior a la OPV, Facebook, un 19%. Pero, pero, pero si apretamos el botón del hiperespacio y viajamos por arte de magia de los 90 o 2000 al año 2023 veremos una foto diferente, una más o menos así: Imagínate que eres un tipo con mucha pasta y no necesitas mendigar en la bolsa para conseguir más.
¿Compartirías tu pastel con la chusma, es decir contigo y conmigo? Claro que no, a menos que estés en plan «vendo humo». Mira Uber, por ejemplo. Se embolsó 10.000 millones en el banco, gracias a sus colegas de Softbank, otros miembros de la realeza del silicon valley como Google Ventures y algún que otro reino de oriente medio, antes de sacar pecho en la bolsa en 2019 valorándose en unos impresionantes 82.400 millones. Y ¿sabes qué? Cuatro años después, los pobres accionistas que compraron acciones apenas han visto crecer su inversión un 3,5% anual. Este un ejemplo de varios.
La idea importante, para ti, pequeño gran inversor del No Lo Veas: las empresas tecnológicas de hoy en día a menudo recaudan enormes sumas de dinero y crecen mucho antes de hacer una OPV. Esto significa que, si estás pensando en invertir en una OPV de una tech, es posible que las grandes recompensas ya se hayan ido. Es como llegar a una fiesta a las 2 a.m. y descubrir, con horror y sin remedio, que ya se ha acabado la buena música, las copas y sobre todo, lo importante, el “pescao” ya esta todo vendido. Tragedia griega.
Más ideas en el próximo No Lo Veas.


